A partir del pasado 1 de julio, quien sea sorprendido conduciendo en estado de ebriedad en cualquier municipio del estado de Chihuahua perderá automáticamente su licencia de conducir por un periodo mínimo de un año, de acuerdo con la nueva Ley de Movilidad y Seguridad Vial que recién entró en vigor.
Esta disposición forma parte de la armonización que las entidades federativas debieron realizar con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial aprobada por el Congreso de la Unión, la cual busca reducir accidentes y fortalecer la cultura vial en todo el país.
Hasta antes de este cambio, la suspensión del documento ocurría solo si el infractor reincidía, mientras que en la primera detención se retiraba la licencia temporalmente hasta el pago de multas que oscilaban entre los 4 mil 451 y los 11 mil 314 pesos, más cualquier otra infracción relacionada.
La nueva legislación contempla, además, límites de velocidad más bajos y reducción en los niveles permitidos de alcohol en sangre. De manera adicional, faculta a los gobiernos estatales y municipales para establecer otras causales de suspensión o cancelación definitiva de licencias, por faltas graves a las normas de seguridad vial.
Por otro lado, el proceso de expedición y renovación de licencias se mantiene sin cambios: continúa siendo obligatorio acreditar exámenes teóricos, prácticos y de valoración integral de aptitud, mientras que las licencias conservan una vigencia máxima de seis años, o de dos años en caso de conducir vehículos de emergencia o transporte escolar.
Para personas con discapacidad, los exámenes deberán realizarse en formatos accesibles, y podrán ser aplicados por autoridades estatales, municipales o particulares certificados.
La reforma busca disminuir los accidentes viales y fomentar el respeto a las reglas de tránsito, con sanciones más severas para quienes conduzcan bajo el influjo de alcohol o cualquier sustancia que comprometa la seguridad vial.