Durante el confinamiento, el uso del transporte urbano en la ciudad ha disminuido considerablemente.
Se estima que hasta un 70% de quienes usaban el camión, han decidido optar por no salir a la calle y no arriesgarse al COVID-19.
Por lo que no les resulta rentable el tener activos los camiones, ya que cuando antes era la hora pico, hoy solo se suben máximo 10 pasajeros.