El presidente municipal, Chava Calderón, dejó plantados a los medios de comunicación esta mañana, luego de haber sido citado formalmente en la Fiscalía a las 9:30 a.m. para interponer la denuncia sobre la extracción de material de la mina La Prieta.
Sin embargo, pasaban las horas y el alcalde seguía sin aparecer. Para el mediodía, su ausencia ya era evidente y el desconcierto entre la prensa crecía. Luego de tanto tiempo generando expectativas sobre esta denuncia, cuando al fin parecía que se consolidaría, Calderón simplemente brilló por su ausencia, con un retraso de al menos dos horas.
Este desplante no es un hecho aislado. El presidente ha convertido sus declaraciones en una moneda de cambio político, pero a la hora de actuar, las palabras se diluyen en la falta de hechos concretos. La denuncia sobre la mina La Prieta ha sido un tema recurrente en su discurso, pero su inasistencia de hoy deja claro que la voluntad de proceder legalmente no es tan firme como sus declaraciones.
Los ciudadanos merecen claridad y compromiso, no promesas que se quedan en el aire. Si realmente se busca justicia en este caso, lo mínimo que se espera de la autoridad municipal es puntualidad y seriedad. Pero al parecer, en la agenda del presidente, el cumplimiento de sus propias convocatorias es un tema opcional.