Este jueves, la colonia Praderas fue testigo de cómo la temporada de graduaciones no solo trae alegría a las familias, sino también una oportunidad de negocio para vendedores locales.
Frente al conocido salón “Jardín Español”, ubicado sobre la avenida Tecnológico, varios comerciantes se instalaron con mesas, globos, flores, peluches y arreglos personalizados, en busca de captar la atención de quienes asistieron a las ceremonias escolares.
Con sombrillas para protegerse del sol y un ambiente festivo, los comerciantes ofrecieron desde pequeños detalles hasta arreglos elaborados, ideales para quienes no alcanzaron a comprar un obsequio con anticipación.
“Cada graduación es una oportunidad, la gente quiere regalar algo bonito y nosotros estamos listos para eso”, comentó uno de los vendedores.
Esta práctica se ha vuelto común en distintas partes de la ciudad, donde los salones de eventos se convierten en puntos estratégicos para aumentar las ventas en temporadas clave como esta.