“Con el alma en vilo, Allende no deja de buscar a Martín”

“Con el alma en vilo, Allende no deja de buscar a Martín”

En medio del calor del verano y el murmullo del río, el pueblo de Allende se niega a rendirse. Con esperanza, angustia y determinación, familiares, amistades y autoridades recorrieron este martes las orillas del río local, en busca de alguna señal que revele el paradero de Martín Fabián Orona Ponce, un joven de 25 años desaparecido desde el pasado sábado 26 de julio.

El operativo, encabezado por la Comisión Local de Búsqueda de la Fiscalía General del Estado, reunió a decenas de personas que, con la mirada firme y el corazón encogido, peinaron la zona del empedrado, lugar donde fue visto por última vez. Entre la maleza, el agua turbia y las piedras, cada paso se dio con la esperanza de hallar una pista, una prenda, un rastro.

Martín no es solo una estadística más. Es hijo, amigo, vecino. Su desaparición ha sacudido al municipio de Valle de Allende, movilizando a toda una comunidad que clama por respuestas. Mientras algunos colocaban pesquisas en las paredes del pueblo, otros escudriñaban entre los arbustos. Nadie quiere quedarse con los brazos cruzados.

El joven, de complexión robusta, piel trigueña clara y 1.80 metros de estatura, destaca por una característica particular: su dedo medio derecho está desviado, lo que le impide cerrar el puño. El día que fue visto por última vez llevaba una gorra negra con una palomita blanca, una sudadera azul turquesa y tenis tipo Vans negros.

Los suyos lo describen como un muchacho noble, trabajador y tranquilo. “Solo queremos que regrese”, dice una tía entre lágrimas, mientras sostiene una de las hojas con su fotografía.

Cada hora que pasa, la incertidumbre duele más. Pero el pueblo no pierde la fe. Mientras el río guarda silencio, Allende grita por Martín.

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