Un conductor de Uber evitó una extors¡ón con el apoyo de la Policía Estatal en Durango. El pasado 20 de noviembre, una empleada doméstica en el fraccionamiento San Ignacio recibió una llamada telefónica donde le pidieron recoger dinero y joyería en una mochila para llevar al puerto de Mazatlán. El conductor de Uber, vecino del fraccionamiento, recogió la mochila y se dirigió a Mazatlán, pero recibió una llamada de un familiar @dvirtiénd0le que era una ęxt0rsión.
El conductor regresó al Puente Baluarte, donde la Policía Estatal y la Guardia Nacional le brindaron prot€cción para regresar a Durango. La dueña de la casa recibió la moch¡la intācta, con $270 DÓLARES y joyería de oro y fantasía. La policía proporcionó recom€ndaciones para ev¡tar futuras ext0rsi0nes, ya que la dueña había s¡do víct¡ma ant€ri0rmente.