Chihuahua.– Un total de 386 elementos han sido dados de baja de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) durante la actual administración, como parte de una estrategia de depuración permanente, informó el titular de la dependencia, Gilberto Loya Chávez.
Durante una conferencia de prensa, el funcionario explicó que la separación de estos agentes responde a diversas causas, entre ellas el incumplimiento de obligaciones, inasistencias injustificadas y la reprobación de los exámenes de control y confianza.
Detalló que 300 de los agentes fueron separados al inicio del gobierno estatal por no cumplir con los requisitos de permanencia ni con los deberes establecidos como integrantes de la corporación. A ellos se suman 63 elementos que fueron retirados de sus funciones por no aprobar el examen de confianza, como lo establece la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Asimismo, 13 policías fueron dados de baja tras ser vinculados a proceso penal y otros 10 por ausencias sin justificación.
Loya Chávez enfatizó que estas medidas forman parte de una política firme para garantizar la profesionalización, la disciplina y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad.
“No podemos construir una corporación fuerte si no depuramos con rigor a quienes no cumplen con su deber. Esta Secretaría está comprometida con los más altos estándares, y eso implica tomar decisiones difíciles”, señaló.
El secretario recalcó que tienen la instrucción precisa de no tolerar actos de corrupción ni negligencia, en línea con la política establecida por la gobernadora del estado.