Con 349 votos a favor y 132 en contra, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, en lo general, laLey de la Guardia Nacional durante el segundo día del periodo extraordinario, y que abroga la norma vigente publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de mayo de 2019.
La discusión pasó a lo particular, donde se han inscrito 59 oradores para abordar cerca de 200 reservas. El debate se centró en la creciente militarización de la seguridad pública y la eliminación del mando civil.
Morena defiende orden, disciplina y profesionalización
La diputada Estela Carina Piceno (Morena) afirmó que la reforma fortalece la certeza jurídica de los elementos de la Guardia Nacional y su profesionalización. Sergio Mayer, también de Morena, dijo que el dictamen representa “una estrategia civil fortalecida con operación militar”.
Por su parte, Dolores Padierna destacó que se delimita que la Sedena se encarga de la seguridad nacional y la Guardia Nacional de la seguridad pública, y Gabriela Jiménez sostuvo que la ley responde a la necesidad de consolidar la paz con una institución estructural.
Legisladores del PAN, PRI y MC votaron en contra por considerar que la reforma entrega el control total de la seguridad al Ejército, elimina controles civiles y vulnera los derechos humanos.
Patricia Flores (MC) señaló que es una “claudicación del poder civil”, mientras que Paulina Rubio (PAN) advirtió que el dictamen consolida una “ley espía” con operativos encubiertos y vigilancia masiva.