San Judas Tadeo fue, según diversos textos neotestamentarios, como los Evangelios o los Hechos de los Apóstoles, uno de los discípulos de Jesús de Nazaret, que formaba parte del grupo de los doce apóstoles.
No obstante, Judas Tadeo es uno de los apóstoles menos mencionado en los Evangelios, ya que, además de la aparición de su nombre en la nómina de apóstoles, sólo es nombrado una vez, en el Evangelio de Juan, donde se menciona una petición que le hace a Jesús durante la Última Cena.
San Judas Tadeo, patrón de las causas difíciles
Es considerado como “el patrón de las causas difíciles” o muchas veces imposibles, al que se le atribuyen diversos milagros, sobre todo, relacionados con la curación de enfermedades. Sus fieles aseguran que tiene un poder milagroso para resolver todos los problemas.
A San Judas Tadeo se le piden favores para conseguir empleo, casa, solucionar crisis matrimoniales y económicas o en muchos casos para que la gente salga de prisión o para salir bien librados de un problema judicial.