Primero fue en Tamaulipas, pero ya hay indicios de que en otros estados también se investiga a funcionarios involucrados en la red de huachicol fiscal recientemente revelada.
El operativo contra los cerebros beneficiarios del huachicol fiscal, empresarios y funcionarios, cuyos primeros detalles fueron dados a conocer el fin de semana por el secretario de Seguridad Omar García Harfuch y el fiscal Alejandro Gertz Manero, es apenas la punta de un gigantesco iceberg.
La primera parte de la red fue desmantelada en Tamaulipas, pero fuentes gubernamentales aseguran que hay más investigaciones en marcha. De entrada, trascendió la remoción y detención del delegado de la Fiscalía General de la República en Sonora, junto con cinco agentes del Ministerio Público Federal de su equipo, debido a la deficiente integración de al menos diez carpetas de investigación sobre huachicol fiscal.
La estrategia de “abrazos, no balazos” del sexenio lopezobradorista no tiene cabida en el actual gobierno. La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara: “tope donde tope”.
El exdirector de la aduana de Tampico, hoy testigo protegido, reveló la existencia de una red encabezada por los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías, sobrinos del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda Durán.
En septiembre de 2025, el escándalo estalló con la detención de 14 personas, entre ellas el vicealmirante Manuel Farías Laguna, también sobrino del exsecretario Ojeda Durán. Se les acusa de sobornos y fraudes millonarios en una red de contrabando de combustible con evasión de impuestos que operaba en coordinación con funcionarios de aduanas y mandos de la Marina.
La trama tiene además un costado oscuro: las investigaciones vinculan a esta red con asesinatos y con el reciente suicidio de un capitán implicado.
Las pesquisas continúan y las autoridades federales anticipan nuevas detenciones en los próximos días.