A la Miss Alejandra Trillo le llovieron las críticas. Las madres de sus alumnos exigieron que la “echaran” del kínder donde laboraba. No le perdonaban que conjugara sus actividades docentes con la venta de contenido en la plataforma china OnlyFans. Era un mal ejemplo para los pequeños, aseguraron.
La Miss Alejandra Trillo dejó las aulas. Encontró en OnlyFans una fuente de ingresos y resultó más fructífera que las jornadas en el salón de clases. Desde luego, no podía comparar la formación de sus alumnos con el modelaje.
Pese a que decidió cerrar un ciclo en la docencia. Los comentarios malintencionados abundaron. No le perdonaban que “sacara” dinero mostrándose con poca ropa. Aunque ella se enfrascó en un primer momento en defenderse, entendió que lo mejor era no entrar en “guerra” que no la llevaría a ningún lugar.
Todo este entornó le sirvió para mantenerse presente en los medios. Publicidad gratuita, al fin. La mejor para ella. Así que decidió sacarle provecho. En OnlyFans le empezaron a llover las propuestas para que subiera material VIP.