El PRI registró su alianza con PRD y dejó fuera a Acción Nacional para la elección en las 38 alcaldías, pero llamó a los panistas a sumarse.
La coalición PRI-PAN en Coahuila se rompió en definitiva e hizo crujir la alianza nacional, al quedar al desnudo acuerdos cupulares entre Marko Cortés y Alejandro Moreno para el reparto de candidaturas en la elección de 2023, al margen del propio gobernador Manolo Jiménez y quien, pese a todo, aseguró que los acuerdos se mantendrán con el panismo local, que terminó por rebelarse ante su dirigencia nacional.
Y mientras el gobernador Manolo Jiménez calificó como increíble lo que Cortés le hizo a los panistas coahuilenses, desde dentro del partido tildaron de inmorales e indebidos los acuerdos revelados por el propio dirigente panista y el perredismo local lo acusó de desestabilizar la alianza.
El PRI registró su alianza con PRD —Unidad Democrática Coahuilense— y dejó fuera a Acción Nacional para la elección en las 38 alcaldías, pero llamó a los panistas a sumarse.
El Comité Directivo Estatal del PAN ratificó su compromiso con el gobierno de Manolo Jiménez. Aún más, el PAN en Coahuila “reconoce la apertura y la coincidencia con el gobernador del Estado y con las fuerzas políticas que conforman la Alianza Ciudadana por la Seguridad, con las que hay un diálogo permanente para llevar al triunfo a la pre candidata a la presidencia de México, Xóchitl Gálvez y para llevar a Coahuila al siguiente nivel”.