La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, aseguró que en Morena “están muertos de miedo con lo que viene”, al referirse a las acusaciones y señalamientos de presuntos vínculos entre funcionarios y el narcotráfico revelados por autoridades de Estados Unidos.
A las afueras de la Fiscalía General de la República (FGR), la mandataria estatal contrastó el trato que, según dijo, ha recibido por parte de las autoridades federales, frente al caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
“A mí me citan tramposamente a declarar, mientras que a quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico los invitan a entrevistas amigables. Que quede muy claro: no se trata de casos iguales, no es lo mismo”, expresó acompañada de dirigentes y legisladores del PAN.
Maru Campos afirmó que desde hace un mes existe un intento de “torcer la ley” para perseguirla políticamente, aunque aseguró que formalmente no enfrenta ninguna acusación.
“Por más que Morena y la 4T busquen empatar cartones para cubrir sus crisis y sus vínculos con el crimen organizado, porque están muertos de miedo por lo que viene para ellos, la realidad los tiene acorralados”, sostuvo.
La gobernadora también advirtió que este tipo de acciones podrían extenderse contra otros actores políticos y ciudadanos que no compartan la línea del gobierno federal.
“Así como ahora vienen por mí, después vendrán por ustedes, porque están persiguiendo a quienes no nos quedamos callados ante las injusticias”, declaró.
Las declaraciones surgen luego de que Terrence Cole, administrador de la DEA en Estados Unidos, señalara que las investigaciones contra servidores públicos de Sinaloa “son apenas el inicio”, dejando abierta la posibilidad de nuevos casos relacionados con presuntos nexos con el narcotráfico.