Roma.– El papa León XIV ya definió el lugar donde vivirá dentro del Palacio Apostólico del Vaticano y su decisión rompe nuevamente con la tradición. A diferencia de su antecesor, el papa Francisco, quien residió en la Casa Santa Marta, y de otros pontífices que ocuparon el histórico departamento pontificio, el nuevo líder de la Iglesia católica eligió una opción distinta.
Robert Prevost, el primer papa peruano-estadounidense, decidió instalarse en un ático del Palacio Apostólico, una vez que concluyan las obras de remodelación iniciadas poco después de su elección. No vivirá en el tradicional “piano nobile” del palacio, como lo hicieron la mayoría de sus predecesores.
De acuerdo con el diario La Repubblica y el periódico La Nación, se trata de un entrepiso ubicado entre la tercera logia —desde donde el Papa se asoma cada domingo para el rezo del Ángelus— y el techo del edificio. El espacio incluye una terraza-jardín y es prácticamente invisible desde el exterior, salvo por algunas pequeñas ventanas situadas sobre las conocidas ventanas que dan a la Plaza de San Pedro.
La elección sorprendió a sectores conservadores que esperaban un regreso a la “normalidad” del departamento pontificio, luego de que Francisco rompiera con la tradición al vivir en Santa Marta. Sin embargo, León XIV optó por una residencia sobria y discreta, acorde a su estilo personal.
Prevost, nacido en Chicago y de 70 años de edad, es conocido por su vida activa y deportista. Ha instaurado la costumbre de dedicar los martes a actividades físicas como el tenis o la natación en Castel Gandolfo, la residencia papal a las afueras de Roma. En la terraza-jardín de su nueva vivienda contará con un gimnasio con vista hacia el interior del palacio, en dirección a la torre donde se ubican las oficinas del Instituto para las Obras de Religión (IOR).
Su habitación tampoco tendrá vista a la Plaza de San Pedro, una decisión tomada por razones de privacidad y seguridad. Con ello, desaparecerá la imagen simbólica de la luz encendida en la habitación papal que muchos recuerdan de los últimos días de san Juan Pablo II.
“León XIV permanecerá en una esfera menos expuesta y menos solemne”, señaló La Repubblica, al destacar que, aunque el antiguo departamento pontificio nunca fue opulento, las nuevas habitaciones del Papa serán aún más sencillas y discretas.