Dos niños se metieron a nadar al río Parral en un espacio que se estancó el agua por el lado de las quintas a espaldas de Mathasa.
Los dos niños se observaron alrededor de las cuatro de la tarde disfrutando del agua, por una parte resultando peligroso, debido a que una corriente de agua podría llegar en cualquier momento, otro peligro podría resultar que uno de ellos pudiera quedarse atrapado entre alguna de las ramas que se pudieran encontrar en esta agua estancada.