La OMS emitió una alerta por el aumento de contagios y hospitalizaciones por COVID-19, vinculados a la nueva variante NB.1.8.1, que ya se propaga en distintas regiones del mundo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió las alarmas internacionales tras registrar un aumento significativo en los casos y hospitalizaciones por COVID-19 asociados a la aparición de la nueva variante NB.1.8.1. Esta variante, que comenzó a circular desde enero de 2025, muestra un patrón de mutaciones que la hace más contagiosa, aunque por el momento no se ha demostrado que provoque una enfermedad más grave.
De acuerdo con el comunicado emitido el 23 de mayo, NB.1.8.1 es una variante derivada de la recombinante XDV.1.5.1 y fue oficialmente clasificada como “variante bajo monitoreo”(VUM) por su rápida propagación. A diferencia de la variante LP.8.1, que actualmente está disminuyendo, NB.1.8.1 ha mostrado un crecimiento sostenido en distintas regiones del mundo.
OMS alerta por hospitalizaciones en alza
Las cifras reveladas por la OMS indican un incremento en la proporción de casos de COVID-19 atribuibles a esta variante: del 8.9 %al 11.7 % en la región del Pacífico Occidental, del 1.6 % al 4.9 % en la Región de las Américas, y del 1.0 % al 6.0 % en Europa. Estos aumentos están siendo acompañados de una mayor demanda hospitalaria, lo que ha motivado a los países a reforzar su vigilancia epidemiológica.
Entre los síntomas más comunes asociados a NB.1.8.1 se encuentran dolor de garganta, tos, congestión nasal, dolores musculares, diarrea, dificultad para respirar, pérdida del sentido del gusto, fatiga extrema y dolor de cabeza.
A pesar del aumento de contagios, la OMS aclaró que, hasta ahora, no hay evidencia de que la nueva variante provoque cuadros clínicos más severos que los generados por otras variantes previamente identificadas. No obstante, el organismo enfatizó la necesidad de mantener las medidas de prevención, especialmente entre poblaciones vulnerables, y continuar con los programas de vacunación.