pobladores de Guadalupe y Calvo son desplazados por la violencia; exigen ayuda

pobladores de Guadalupe y Calvo son desplazados por la violencia; exigen ayuda

Comunidades indígenas de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, se han visto obligados a dejar sus hogares por la violencia desatada por disputas de grupos criminales.

Un grupo de rancherías con habitantes del pueblo ódami en Guadalupe y Calvo, Chihuahua, han sido amenazados, les han allanado sus casas y han presenciado actos violentos, como el incendio de un avioneta, por parte de uno de los cárteles que buscan arrebatar todo el territorio al grupo contrario en el Triángulo Dorado de la Sierra Tarahumara.

“Hablo de la comunidad de Cinco Llagas, necesitamos el apoyo porque la comunidad no tiene comida, y estamos rodeados, ya no podemos salir. Apóyennos, por favor porque sí urge, porque ya no hay comida y está rodeado aquí, no podemos salir. Hagan algo por el pueblo”, insistieron los habitantes de la extensa comunidad de Cinco Llagas, ubicada en el municipio de Guadalupe y Calvo, en audios enviados a Raíchali.

Sobre el armamento de los grupos delictivos, agregó que por ahora pueden garantizar la presencia de las fuerzas estatales, pero están viendo cómo fortalecer el apoyo humanitario por la dificultad de movilizarse y de hacerles llegar víveres ante la situación.

Más de 300 pobladores de las comunidades de El Cajoncito, El Pie de la Cuesta y Las Casas han sido forzados a abandonar sus hogares por civiles armados que los han amenazado y expulsado de la zona.

Resguardados en la comunidad de Cinco Llagas, en el domo de la escuela de la localidad, estas personas enfrentan el desplazamiento y la falta de alimento, por la violencia que amenaza sus vidas.

Expone el Colectivo “Nuevo Amanecer” la falta de garantías de seguridad en Guadalupe y Calvo, por lo que señalaron que alrededor de 20 personas buscan lograr salir del municipio serrano debido a la ola de violencia: “Pedimos de la intervención, sin tanta burocracia y demagogia, para salvaguardar la integridad de las personas”.

Representantes del Colectivo Nuevo Amanecer, conformado por víctimas de desplazamiento forzado en la región sur del estado de Chihuahua, expusieron la falta de coordinación entre autoridades de los tres niveles de gobierno para atender el problema de inseguridad en Guadalupe y Calvo.

“Lamentablemente las cuestiones de inseguridad permanecen en estas comunidades, entre ellos niños de meses y en edad escolar que se supone que deberían estar acudiendo a la escuela”.

Necesitamos el apoyo, aquí ya no hay nada. Háblenle a las autoridades del gobierno federal, estatal, yo qué sé, a ver si nos atienden”, solicitaron.

Desde el 27 de agosto, la violencia en la región provocó el asesinato de una persona, cuyo cuerpo no ha sido recuperado debido a las amenazas de los grupos armados, de acuerdo con la organización Consultoría Comunitaria (Contec).

Además, mencionaron que la presidencia municipal no les ha brindado la atención correspondiente. “Estas familias necesitan de una presidenta comprometida con la causa, con las familias que tienen miedo, no necesitan de alguien que solo se tome fotografías simulando la ayuda que jamás llega a los hogares”.

Ante esto, el Colectivo realizó un llamado a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Chihuahua (CEAVE), Comisión Estatal de Derechos Humanos, Fiscalía General del Estado (FGE) y la Comisión Estatal para los Pueblos Indígenas (COEPI) a que intervengan.

Nuestro colectivo solicita la rápida intervención sin tanta burocracia y demagogia para salvaguardar la integridad de las personas de la etnia Odame tienen que abandonar forzosamente sus lugares de origen por la violencia”.

Expusieron que si las diferentes autoridades no logran brindar las garantías de seguridad en los lugares de origen, que al menos los ayuden en el traslado inmediato y seguro a dónde ellos pidan.

editor

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