Con la entrada del color amarillo en el semáforo sanitario, se reactivaron actividades en los bares, cantinas y antros, algunos de ellos se vieron repletos de personas que buscaban pasar una noche de diversión.
Por casi 6 meses varios giros de negocios como los salones de fiesta, los bares, o los antros permanecieron cerrados debido a la contingencia provocada por el COVID-19.
Sin embargo, la vida nocturna en donde jóvenes aprovechan para salir y divertirse ha regresado a la ciudad, y se pudo apreciar que incluso se hacían largas filas para poder ingresar a un antro en el centro de la ciudad, eso sí, algunos sin tomar su sana distancia.