Tras casi dos años consecutivos con falta de lluvias en la ciudad y la región, la presa de Parral ha quedado totalmente desértica luego de servir a nuestra ciudad durante décadas. Esto tras los bruscos cambios climáticos que han surgido en los últimos años, no solo en Parral, si no en todo el mundo.
Desde el 2019 se dio la alarma sobre la última gota de Parral, que indicaba que la ciudad se estaba agotando las reservas de agua. Ese mismo año se estuvo esperando, con gran ahínco, las lluvias del segundo semestre del año, sin embargo, no llegó como se estimaba.
Después, este 2020 la falta de agua fue más marcado: las primeras fotos de una presa desértica se difundieron en todos los medios. Y para dar abasto a las necesidades del pueblo, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento realizaron labores para encontrar nuevos pozos de donde extraer el vital líquido, función que han estado ejerciendo hasta estos últimos días.