Una profunda tristeza embarga a la región de Santa María de Huazamotita, en el municipio de El Mezquital, Durango, donde una niña de apenas 8 años falleció este lunes tras ser víctima de la picadura de un alacrán mientras dormía en una milpa.
La menor, identificada como Teresa Marlén y originaria del poblado de Picachos, fue atacada por el arácnido ponzoñoso que la picó directamente en uno de los ojos. La gravedad del veneno provocó una reacción fulminante. Su abuela, quien estaba con ella en el lugar, la trasladó de inmediato en un vehículo particular al Hospital Integral de Huazamotita, pero la pequeña ya no presentaba signos vitales al llegar.
La familia se encontraba pernoctando en la milpa para evitar que el ganado se comiera la cosecha, una práctica común en las zonas rurales, donde el cuidado de los cultivos se hace en condiciones precarias y muchas veces sin la protección adecuada.
Aunque intentaron aplicarle suero antialacránico, los médicos no pudieron hacer nada: la toxina ya había causado efectos irreversibles. Se dio aviso al Ministerio Público para el levantamiento y los procedimientos legales correspondientes.
Este lamentable hecho pone de relieve las condiciones de vulnerabilidad que aún enfrentan muchas familias en comunidades alejadas, donde el acceso a atención médica inmediata sigue siendo una deuda pendiente.