Este lunes 2 de febrero, dio inicio el XXX Encuentro Nacional de Formadores de la Dimensión Humana de los Seminarios en México, un espacio de reflexión y actualización para quienes tienen la responsabilidad de acompañar la formación integral de los futuros sacerdotes del país.
Del 2 al 6 de febrero, la sede de este importante encuentro es la Diócesis de Parral, que recibe a cerca de 60 sacerdotes formadores provenientes de distintos seminarios de México. Durante estos días, los participantes profundizan en temas relacionados con la madurez humana del equipo formador, con el objetivo de incidir de manera más eficaz en la tarea pastoral y educativa dentro de los seminarios.
En la homilía de la misa inaugural, celebrada en el marco de la fiesta de la Presentación del Señor, el Obispo de Parral, Mauricio Urrea Carrillo, destacó la figura de Simeón como modelo para los formadores, al reconocer en él la gracia de contemplar personalmente a la Luz del mundo en la sencillez de una familia humilde. Subrayó que este testimonio invita a los formadores a mirar con sus propios ojos el crecimiento de la gracia tanto en su vida personal como en quienes la Iglesia les confía.
El mensaje recordó que el seminario es un Nazaret, un espacio donde, como Jesús, se crece en obediencia y en la voluntad del Padre, preparando a quienes serán los pastores del pueblo de Dios.
Finalmente, el Seminario de Parral agradeció a todas las personas e instituciones que hacen posible la realización de este encuentro nacional y solicitó a la comunidad sus oraciones por el aumento de las vocaciones sacerdotales para la Iglesia local.