Los Patriots recibieron el balón para abrir la segunda mitad, pero nuevamente se toparon con una defensiva sólida de Seattle que anuló por completo a Drake Maye. El mariscal no logró conectar con Stefon Diggs, mientras que el ataque terrestre, encabezado por Henderson y Rhamondre Stevenson, nunca encontró espacios.
Del otro lado del balón, Kenneth Walker III volvió a marcar la diferencia. El corredor de Seattle se mostró imparable, moviendo las cadenas de forma constante y desgastando a la defensiva de Nueva Inglaterra con acarreos efectivos.
La ofensiva de los Seahawks avanzó con un pase clave de Sam Darnold a Walker para 20 yardas, lo que abrió la puerta a otro gol de campo. Jason Myers fue certero una vez más y amplió la ventaja, sumando ya 12 puntos en la noche. El marcador se colocó 12-0 a favor de Seattle, en un duelo donde los touchdowns seguían sin aparecer.
Nueva Inglaterra tuvo un breve respiro cuando Kyle Williams logró capturar a Darnold y provocar una pérdida de ocho yardas, mostrando una ligera reacción defensiva. Sin embargo, la ofensiva volvió a fallar: otro tres y fuera dejó en evidencia que el ataque de los Patriots continúa sin ritmo ni respuestas.
Seattle tampoco logró capitalizar del todo, ya que los Pats ajustaron para contener mejor a Walker en los últimos minutos del cuarto. Aun así, la ofensiva dirigida por Mike Vrabel sigue sin generar peligro real. Drake Maye fue nuevamente detenido, ahora por Murphy, perdiendo yardas y cerrando un tercer cuarto sin avances significativos.
Con el reloj avanzando y el marcador en contra, el tiempo comienza a agotarse para los Patriots, que necesitan una reacción inmediata si quieren mantenerse con vida en el Super Bowl LX.