Aunque la edad de María Inés Díaz Arellanes ronda apenas los 27 años de edad ya es conocida en la región de Guachochi con el alias de “La Doña” como sucesora, hija de Melquiades Díaz Meza, “El Chapo” Calín, recientemente fallecido líder del Cártel de Sinaloa en aquella zona, una de las más turísticas pero también de las más violentas del estado.
Melquiades fue allá jefe brutal del Cártel de Sinaloa hasta el 28 de junio pasado cuando fue emboscado, asesinado, decapitado y su cuerpo quemado junto otros ocho integrantes de su grupo delictivo. Entre ellos también murió su hijo, de 29 años; otro hijo, de 18, logró escapar.
Tras ese multihomicidio fue generada una investigación interna en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) ordenada por su titular, Gilberto Loya. La originó una denuncia que aportaba datos muy específicos de supuesta protección a Díaz Meza por parte de los comandantes de la policía estatal Abraham Yáñez, Aarón Quintana y hasta Simeón Esparza.
Entendemos que la investigación sigue su curso, sobre todo porque los jefes del Cártel de Sinaloa en la región sur del estado entregaron la plaza a la heredera de “El Chapo” Calín, su hija “La Doña”, mismo alias utilizado por la jefa de la plaza de Batopilas, aunque de ella se desconoce aún su nombre.
Guachochi sigue siendo disputado ferozmente por los herederos de “Calín” que pelean contra otra facción del mismo Cártel de Sinaloa, o Gente Nueva, denominada “Los Reyes”, a quienes es atribuida la masacre contra Melquiades y sus principales escoltas, ocurrida la fecha señalada en las afuera de Guachochi.