Siempre que vas a salir o que terminas de bañarte, lo más normal es aplicar perfume en diferentes áreas del cuerpo, entre ellos el cuello, pero parece que no es recomendado por posibles daños en la tiroides.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México (SEDESA) publicó recientemente una infografía en la que recomienda evitar la aplicación de perfumes en el cuello, al advertir posibles afectaciones a la tiroides, lo que generó debate en redes sociales.
Desde el punto de vista científico, los perfumes pueden contener ftalatos, sustancias químicas señaladas por su capacidad de actuar como disruptores endocrinos, es decir, interferir con el funcionamiento normal de las hormonas en el cuerpo. Diversos estudios han asociado estos compuestos con efectos como alteraciones hormonales, reducción de testosterona y posibles impactos en el desarrollo neurocognitivo, motivo por el cual la Unión Europea ha restringido su uso en varios productos.
Sin embargo, especialistas aclaran que toda sustancia aplicada sobre la piel puede tener efectos negativos dependiendo de la cantidad y frecuencia de exposición. En el caso de los perfumes, los efectos adversos más comúnmente documentados están relacionados con la piel, como dermatitis, manchas con exposición prolongada al sol y reacciones alérgicas. La Asociación Estadounidense de Dermatitis por Contacto estima que hasta 4.5% de la población podría ser alérgica a algunos compuestos presentes en fragancias.
La evidencia científica actual no indica que la aplicación de perfume en el cuello implique por sí sola una mayor exposición sistémica a sustancias nocivas. No obstante, se recomienda un uso moderado, especialmente en productos que contengan ftalatos, como medida preventiva para reducir posibles riesgos a la salud.