A través de redes sociales, usuarios han manifestado que en el estado de Jalisco, en Guadalajara para ser exactos, existe un grupo delictivo que sus principales víctimas, son personas de la comunidad LGBT+.
De acuerdo a diversos testimonios, usuarios afirman que el “modus operandi” de este grupo, es a través de aplicaciones de citas, como Grindr. Una vez teniendo a la víctima dentro de la casa, los despojan de sus pertenencias e incluso, han llegado a secuestrar a las personas.
Según se sabe, dentro de la casa operan cinco personas, tres hombres y dos mujeres, quienes llevan a las presas y las atacan ahí dentro.
No obstante, también se tiene registrado que no solo la comunidad LGBT+ recibe ataques, sino también, jóvenes que van a bares y antros y ahí los drogan para tener su control.
Cabe destacar que las denuncias ante la Fiscalía General del Estado ya están puestas, sin embargo, nunca se les ha dado un seguimiento penal ni judicial para su caso.
Indagando en las páginas, se encontró un testimonio real, a continuación se los mostramos:
“Estuve mucho tiempo callado por miedo al que dirán, esos comentarios de “pues también tú para que usas Grindr” “por puta te paso eso” y demás comentarios que hasta la fecha he querido bromear pero me sigue doliendo y quiero hacerlo público para que dejen de pasar estas cosas.
El 3 de Marzo del 2019 pase por una experiencia que jamás se la desearía a nadie.
Yo usaba mucho la aplicación de Grindr y aquel domingo a las 5pm quedé de verme con un tipo por Chapultepec, lo registré como “Venegaz” en whatsapp y nos encontramos en la glorieta niños héroes.
Nos dirigimos a su casa a unas cuadras de ahí, en la colonia americana por la calle Efraín Gonzalez Luna; comenzamos a conversar sobre nosotros, yo le comenté que era fotógrafo y el me dijo que vivía de las rentas de sus casa que le heredaron sus padres o su abuela, la verdad no recuero bien, lo cual nunca sospeche sobre eso.
Llegamos a su casa y antes de entrar me dijo que vivía con su papá y que si el me decía algo que no le hiciera caso, solo lo ignoraba y ya.
Entramos y subimos a su habitación y Justo al lado de su cuarto vi que estaba un señor, supuse que era su papá y solo lo ignoré.
En su cuarto tenía una pantalla chica en el piso donde se veían varias vistas de su casa, tenía cámaras de seguridad, lo cual se me hizo muy normal ya que en mi casa también tenemos cámaras porque una vez se metieron a robar.
Para esto, el insistía mucho desde que nos vimos que si lo conocía o había escuchado hablar de él, siempre lo negué.
Después de acabar, me estaba terminado de vestir y el me volvió a decir “en verdad no sabes quién soy?, tus amigos no saben de mí? Sabes que son los goteros? ¡Los goteros de cdmx!” Y yo lo volví a negar; el me dice “mira, busca en tu celular, “Robos y asaltos por Grindr GDL” en eso saco el celular muy normal y lo busco, en ese momento reaccioné y en mi cabeza dije “¡Ver**!”.
Le digo que ya me tengo que ir, me paro y volteo a verlo, y el traía un arma de las que dan toques de electricidad. Me dice “¡NO! Necesito que busques eso para que sepas que te voy a hacer”.
Ahí fue cuando todo lo que había visto en las noticias, todos los casos que conocía de robos, asaltos, torturas, secuestros, etc. Se me vinieron a la cabeza y pensé “Wey, ya valí”, me dijo “ey ey ey, no te alteres, que aquí afuera ya te están esperando, así que calmadito” entonces me tranquilice y le dije que qué quería, me dijo “Por lo general yo cobro por este servicio” le pregunté que cuánto y me dijo que $1,000 pesos, saqué $200 de mi cartera y le dije que era lo único que tenía así que me los arrebato y me dijo “te faltan para completar así que o me transfieres o vas por dinero y me lo traes”, para eso ya estaba más tranquilo así que le dije que iba por el dinero y me dijo que tenía que darle mi celular para saber que iba a regresar y pues tuve que acceder a hacerlo. Además que me había dicho “y ni vayas con la policía que ellos ya me conocen”.
Me acompañó a la puerta y salí de su casa, en ese momento tuve un alivio gigantesco que ya por lo menos estaba afuera, salí todo escamado caminado hacia el banco por el resto del dinero y a media cuadra me encontré un amigo, no pude ni voltearlo a ver, solo seguí caminando recto y le dije “W** no hables, escúchame me paso esto..” pero yo seguía como robot.
Me acompañó al banco y regresé con $800 a su casa, mi amigo me dijo que el se iba a cruzar en frente para estar atento si pasaba algo.
Salió el w** y me dijo “si quieres dame nomas $600 para que no te quedes sin comer” yo obviamente emputado por dentro le dije “ah seguro?”; le di los $600 y me devolvió mi celular apagado obviamente, después me dijo sonriendo, “A ver cuando me haces unas fotos!” Y yo “claro cuando gustes!” Y me fui de ahí.
Después de eso no he vuelto a verme con nadie de Grindr hasta ahora.
Le conté esta experiencia a varios amigos y algunos me dijeron que tenía que reportarlo, lo cual no he hecho y hasta la fecha me da flojera hacerlo, porque ya he reportado dos robos en la fiscalía y todos sabemos que no hacen nada, ademas que no quería pasar la humillación con las autoridades de “ay pues por andar ahí te pasa eso” cuando W** no tendría que pasar, es una aplicación libre para que tú disfrutes y experimentes tu sexualidad así como muchas otras maneras, neta no hay que sentirnos culpables de lo que nos gusta.
Estoy anexando los screenshoots que tengo guardados desde ese entonces de su cara, su información y el número de teléfono que me dio, también un vista de google maps de su casa.
Tengo miedo de hacer esto publico pero sé qué hay más personas que han pasado por esto y quiero que pare ya, que estén informados y que sí usan este tipo de aplicaciones o cualquier otra experiencia similar con desconocidos tengan mucho cuidado, aprendí de la mala manera pero aún así no me arrepiento de haberlo hecho.
Si llego a recibir amenazas o me pasa algo pues ya saben quién es el culpable.
Cuídense mucho y compartan para que muchas personas más sepan de este caso y no les pase lo que a mi”, publicó el joven jalisiense.